Inspección OCA de baja tensión: qué instalaciones la necesitan, cada cuánto y qué mira el inspector

22 de septiembre de 2026 · 5 min de lectura

Si tu nave tiene más de 100 kW de potencia instalada, cada cinco años te toca pasar una inspección de la instalación eléctrica de baja tensión por un Organismo de Control Autorizado (OCA). No es una revisión que hace tu electricista ni una inspección de Industria: es un tercero acreditado que viene, mira, mide y firma un acta con un resultado. Y ese acta es de los primeros papeles que se piden después de un incendio o de un accidente eléctrico.

La pregunta habitual no es si hay que hacerla. Es cuándo toca, quién la contrata y qué pasa si sale mal.

Cuadro eléctrico de baja tensión abierto con diferenciales y magnetotérmicos, y una mano con pinza amperimétrica
El OCA mide, no mira. Diferenciales, tierras y aislamiento se ensayan con equipo propio.

De dónde sale la obligación

Todo está en el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002) y, en concreto, en su instrucción ITC-BT-05, que es la que habla de verificaciones e inspecciones. Ahí se distinguen dos cosas que se confunden a menudo:

Las comunidades autónomas añaden matices (algunas exigen contrato de mantenimiento con empresa instaladora, otras registran las actas en un portal propio), pero el marco es el mismo en toda España.

Nave industrial con cuadro eléctrico en pared y bandejas de cables por el techo
Lo que cuenta es la potencia instalada en cuadros y máquinas, no la que figura en la factura.

Quién tiene que pasarla y cada cuánto

La ITC-BT-05 no dice "las industrias". Dice qué instalaciones, y por eso hay talleres pequeños que no la necesitan y oficinas grandes que sí.

Cuadro con las instalaciones que pasan inspección periódica OCA cada 5 años y cada 10 años según la ITC-BT-05
La lista de la ITC-BT-05. Si tu instalación está en varios supuestos, se hace una sola inspección con el plazo más corto.

Dos aclaraciones que evitan sustos:

La potencia que cuenta es la instalada, no la contratada. Puedes tener 80 kW contratados con la comercializadora y 140 kW instalados en cuadros y máquinas. A efectos de la OCA, son 140.

Los locales con riesgo de incendio o explosión entran aunque sean pequeños. Una cabina de pintura, un almacén de disolventes o una zona con polvo combustible pueden obligar a inspección aunque la potencia total sea baja. Aquí manda la clasificación de zonas de la ITC-BT-29, no los kilovatios.

Qué mira el inspector

No viene a comprobar que las luces enciendan. Trabaja con una lista y con equipos de medida propios. Lo que se revisa siempre:

  1. Documentación: certificado de instalación, memoria o proyecto según la potencia, y el acta de la inspección anterior si la hay.
  2. Protecciones: que los diferenciales disparen en tiempo y a la corriente correcta, que los magnetotérmicos estén calibrados para la sección del cable que protegen.
  3. Puesta a tierra: medida de la resistencia de tierra y continuidad de los conductores de protección. Es donde más defectos graves aparecen en naves con años.
  4. Aislamiento de los circuitos.
  5. Cuadros: identificación de circuitos, tapas, envolventes cerradas, ausencia de empalmes sueltos y de cables sin canalizar.
  6. Lo que se ha modificado desde la última inspección sin pasar por un instalador ni por un boletín. Una línea nueva a una máquina "provisional" de hace cuatro años es un clásico.

Cada anomalía se clasifica como defecto leve, grave o muy grave, y esa clasificación es lo que decide el resultado del acta.

Los tres resultados y qué implica cada uno

Los tres resultados de una inspección OCA: favorable, condicionada y negativa, y lo que implica cada uno
La condicionada no es un aprobado justo: es un plazo de seis meses que corre desde el acta.

El punto que más se malinterpreta es la inspección condicionada. No es un aprobado con nota baja: es un aviso con fecha. Si la instalación ya está funcionando, tienes seis meses para corregir el defecto grave y pedir una nueva inspección. Si se te pasa el plazo, la instalación queda en situación de inspección negativa, con lo que eso supone ante Industria y ante tu seguro.

Con la negativa no hay margen. El OCA está obligado a comunicarla a la Administración, y la instalación no puede funcionar hasta que se corrija el defecto muy grave y se vuelva a inspeccionar. En la práctica, eso es una parada de planta.

Cómo prepararla para que salga a la primera

Lo que diferencia una OCA de trámite de una OCA con sorpresa suele ser el mes anterior:

Cuánto cuesta y quién la contrata

La contrata y la paga el titular de la instalación, no el instalador ni la comercializadora. El precio depende de la potencia, de la superficie y de la comunidad, y se mueve normalmente entre unos cientos de euros para una instalación mediana y algo más de mil para una planta grande con varios cuadros. Comparado con el coste de una parada por inspección negativa, es de las inspecciones más baratas que vas a pasar.

Si tu instalación está en varios de los supuestos de la tabla (industrial de más de 100 kW y además con un local de riesgo de incendio, por ejemplo), no se hacen dos inspecciones: se hace una que cubre todo, con el plazo más corto que aplique.